Los espacios exteriores se han revalorizado en los últimos meses, aún más cuando llega la estación veraniega y todos queremos disfrutar al aire libre de reuniones familiares y de amigos, del placer de cocinar y compartir momentos alrededor de la mesa, sobre todo en islas como Tenerife o cualquiera de las islas Canarias.

Por eso los espacios exteriores como terrazas, patios y jardines cobran ahora más importancia que nunca y les estamos prestando mucha más atención que en épocas anteriores.

Si eres de los que ya está decidido a poner una cocina en la terraza, toma nota para no fallar en el intento. Te ayudamos a conseguir que tu “cocina outdoor” sea funcional, duradera, cómoda y, por qué no, bonita.

    Vamos con la distribución. Lo más probable es que muchos de nosotros contemos con el espacio justo para distribuir nuestra cocina exterior sin que esta se lleve muchos metros cuadrados de nuestra terraza, por lo que las distribuciones óptimas, si es este tu caso, son la disposición en línea o en L.

    Si dispones de un espacio más amplio, y puedes permitirte el lujo de destinar más metros a tu cocina, tu distribución ideal será en U, en la que podrás ubicar una península a modo de barra en la que poder compartir momentos con tus invitados mientras cocinas, servirte como gran zona de trabajo, como apoyo para colocar un buffet, o incluso como sustituto de tu mesa de terraza para degustar el resultado de tus prácticas culinarias.

    Para que tu cocina de exterior no sea un fracaso y tengas que andar todo el rato de afuera para adentro, debe disponer de todos los elementos que tendrías en tu cocina de interior, o al menos los más imprescindibles: un fregadero, un frigorífico, lugar de almacenaje para poder ubicar ahí todos lo que vayas a utilizar para cocinar. Normalmente esta necesidad quedará cubierta con unos armarios bajos de cocina bajo la encimera. Y el elemento más importante de todos, una zona de fuego, bien sea una parrilla o barbacoa, una placa de inducción, un horno, una plancha teppanyaki… que no debemos colocar muy cerca del frigorífico por razones obvias.

    Vamos ahora con el paso más importante en la configuración de tu cocina de exterior: la elección de los materiales y su aspecto estético. Para una cocina que va a estar expuesta a todas las agresiones atmosféricas como la exposición permanente a la radiación ultravioleta, a la lluvia y al viento, lo más importante es elegir el material adecuado que soporte estas inclemencias, pero también que sea un material resistente y duradero, sin alterar su aspecto estético con el paso del tiempo.

    Existen varias opciones dentro de los materiales que podemos utilizar para colocar en la encimera de una cocina exterior y los podemos clasificar en dos grandes grupos: los de origen natural y los de origen artificial.

    Dentro de los materiales de origen natural, el único material que cumple ampliamente con los requisitos y exigencias antes mencionados, muy utilizado en las cocinas canarias, es el granito. Compuesto en su mayoría por cuarzo y feldespato, este le confiere una dureza y resistencia óptima para este tipo de cocinas. Se trata de una formación pétrea de origen ígneo, compuesta además por diferentes minerales que le confieren su color, formada de una forma muy compacta lo que le confiere una escasa porosidad. Posee una alta impermeabilidad, aguanta altas temperaturas y es muy resistente al desgaste, por lo que se convierte en un material ideal para utilizar en todo tipo de elementos exteriores, como en nuestro caso, en la encimera de una cocina al aire libre.

    De los materiales realizados por la mano del hombre de manera artificial, surge el material estrella en estos momentos para una cocina de exterior, y por supuesto también para una interior, el porcelánico, como Dekton y Silestone, de Grupo Cosentino o Compac. Se trata de un material relativamente novedoso y que no para de sorprendernos por sus altas prestaciones y, sobre todo, por la belleza que sus desarrolladores han sido capaces de lograr, imitando otros materiales pétreos naturales como el mármol, el granito o materiales como el hormigón, o acabados metálicos como el acero cortén y otros.

    Este revolucionario material se obtiene por la cocción a altísimas temperaturas de hasta más de 1.200 ºC de sus componentes, diferentes partículas de arcillas, feldespatos y otros componentes, de tamaño homogéneo, previamente prensadas y posteriormente enfriadas, proceso en el que el material adquiere sus increíbles características de altísima resistencia a la abrasión, al rayado, soporta altas temperaturas, es totalmente impermeable al ser un material no poroso, altamente higiénico y antibacteriano. Por lo que se convierte el material ideal para una encimera de exterior, para usos intensivos o con un gran tránsito como el que se da en establecimientos públicos.

    Y sus múltiples ventajas no quedan ahí, ya que al ser un material presentado en el mercado en muchísimos formatos, tamaños y espesores, lo podemos aplicar a casi cualquier elemento de nuestra cocina, por ejemplo, para aplacar la pared, como pavimento o incluso como revestimiento para nuestros muebles de cocina, unificando así toda la apariencia estética del conjunto gracias a que existen láminas de porcelánico de hasta 3 mm de espesor.

    Aquí tienes varios ejemplos de colores de porcelánicos de las marcas con las que trabajamos en Mármoles El Diamante.

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